Durante el verano, el interior de un vehículo puede alcanzar temperaturas extremadamente elevadas en cuestión de minutos. Esta exposición continuada al calor puede afectar tanto al confort como al estado de diversos elementos del habitáculo.
Uno de los materiales más perjudicados suele ser el salpicadero. La exposición directa al sol puede provocar decoloración, grietas y desgaste prematuro. Utilizar protectores solares para el parabrisas es una medida sencilla que ayuda a reducir significativamente estos efectos.




