Durante las vacaciones de verano es habitual realizar trayectos mucho más largos de lo habitual. Esto hace que muchos conductores busquen formas de reducir el consumo de combustible sin renunciar al confort y la seguridad.
Uno de los aspectos que más influye en el consumo es la presión de los neumáticos. Circular con una presión inferior a la recomendada aumenta la resistencia al rodaje y obliga al motor a realizar un mayor esfuerzo. Comprobarla antes de iniciar el viaje puede ayudar a ahorrar combustible y mejorar la estabilidad del vehículo.




