El cuadro de instrumentos del coche ofrece información esencial sobre el estado del vehículo. Sin embargo, muchos conductores desconocen el significado de algunos testigos y continúan circulando sin prestarles atención, lo que puede derivar en averías importantes.
Uno de los indicadores más conocidos es el testigo del aceite. Si se ilumina en color rojo, puede indicar una presión insuficiente o un nivel demasiado bajo. En este caso, es recomendable detener el vehículo lo antes posible y comprobar el nivel de aceite antes de continuar la marcha.




