Los filtros desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento del vehículo. Aunque muchas veces pasan desapercibidos, su función es proteger los diferentes sistemas del coche frente a partículas, suciedad e impurezas que podrían afectar a su funcionamiento.
Uno de los más importantes es el filtro de aceite. Su misión consiste en retener las impurezas generadas durante el funcionamiento del motor, evitando que circulen junto al lubricante. Por este motivo, siempre debe sustituirse junto con el cambio de aceite.




