Antes de comenzar los desplazamientos de verano, revisar los neumáticos del coche es fundamental para garantizar seguridad y estabilidad en carretera. Las altas temperaturas y los trayectos largos aumentan el desgaste y pueden afectar directamente al comportamiento del vehículo.
Uno de los primeros aspectos que se deben comprobar es la presión. Circular con una presión incorrecta provoca un desgaste irregular, incrementa el consumo de combustible y reduce la adherencia. Además, durante el verano el asfalto alcanza temperaturas elevadas, lo que puede afectar aún más al neumático.




