Con la llegada del calor, el sistema de climatización se convierte en uno de los elementos más importantes del vehículo. Por eso, realizar una revisión del aire acondicionado antes del verano ayuda a evitar averías y garantiza viajes mucho más cómodos.
Uno de los problemas más habituales es la pérdida de capacidad de enfriamiento. Esto suele deberse a una falta de gas refrigerante o a filtros del habitáculo sucios. Cuando el filtro acumula polvo y suciedad, el flujo de aire disminuye y el sistema trabaja con más esfuerzo, aumentando el consumo y reduciendo la eficiencia.




