La batería es uno de los componentes esenciales del vehículo, ya que suministra la energía necesaria para arrancar el motor y alimentar todos los sistemas eléctricos. Aunque suele pasar desapercibida, su desgaste es progresivo y llega un momento en el que deja de ofrecer el rendimiento adecuado.
Uno de los primeros síntomas suele ser un arranque más lento de lo habitual. Si el motor tarda varios segundos en ponerse en marcha o se escucha un sonido más débil al girar la llave, es posible que la batería esté perdiendo capacidad.




